viernes, 6 de mayo de 2011




>> El Amor <<<

Duele amar a alguien y no ser correspondidos,
pero lo que es más doloroso es amar a alguien
y nunca encontrar el valor para decirle a esa
persona lo que sientes.

Tal vez Dios quiere que nosotros conozcamos a
unas cuantas personas equivocadas antes de
conocer a la persona correcta, para que al fin
cuando la conozcamos, sepamos ser
agradecidos por ese maravilloso regalo.

Una de las cosas más triste de la vida es
cuando conoces a alguien que significa todo
y solo para darte cuenta que al final no era
para ti y lo tienes que dejar ir.

Cuando la puerta de la felicidad se cierra, otra
puerta se abre, pero algunas veces miramos
tanto tiempo a aquella puerta que se cerro,
que no vemos la que se ha abierto frente a
nosotros.

Es cierto que no sabemos lo que tenemos hasta
que lo perdemos, pero también es cierto que no
sabemos lo que nos hemos estado perdiendo
hasta que lo encontramos.

Darle a alguien todo tu amor nunca es un seguro
de que te amaran de regreso, pero no esperes que
te amen de regreso; solo espera que el amor
crezca en el corazón de la otra persona, pero si
no crece sé feliz por que creció en el tuyo.

Hay cosas que te encantaría oír que nunca
escucharas de la persona que te gustaría que te
las dijera, pero no seas tan sorda(o) para no oírlas
de aquella que las dice desde su corazón.

Nunca digas adiós si todavía quieres tratar,
Nunca te des por vencida(o) si sientes que
puedes seguir luchando, Nunca le digas a
una persona que ya no la amas si no puedes
dejarla ir.

El amor llega a aquel que espera, aunque lo
hallan decepcionado, a aquel que aun cree,
aunque haya sido traicionado.
A aquel que todavía necesite amar, aunque antes
haya sido lastimado, y a aquel que tiene el coraje
y la fe para construir la confianza de nuevo.
El principio del amor es dejar que aquellos que
conocemos sean ellos mismos, y no tratarlos de
voltear con nuestra propia imagen, porque
entonces solo amaremos el reflejo de nosotros
mismos en ellos.
No vayas por el exterior, este te puede engañar,
No vayas por las riquezas, por que aun eso se pierde,
Ve por alguien que te haga sonreír, porque toma tan
solo una sonrisa para hacer que un día obscuro brille.

miércoles, 4 de mayo de 2011

sábado, 30 de abril de 2011




Mi alegría

Hoy guardé mi alegría
en un cofre de cristal.

La guardé junto a los besos
que me diste cada noche
junto al “Te quiero”
que siempre te decía,
junto al recuerdo indeleble
de tus ojos.
Junto al aroma de aquella rosa
ya seca por el tiempo,
que despertaba en mí
el deseo de tenerte.

La encerré junto a tu nombre
junto al eco de tu risa,
junto a todos aquellos recuerdos
que aun lejos de ti, me daban vida

Y allí la dejé guardada.
Y vi como se deslizaba,
suavemente, delineando mi mejilla,
y su sabor salobre se deshizo
entre mis labios.

Allí le dije adiós para siempre a mi alegría,
y quedé sola,
con este temor de decirte,
cuánto sufro por tu ausencia,
con este dolor de no verte
y con esta vida, que sin ti,
es sólo muerte...

Martha Lucia

jueves, 28 de abril de 2011




SI UNA ESPINA ME HIERE...

Si una espina me hiere,me aparto de la espina
pero no la aborrezco!...
Rencores? De qué sirven! Qué logran los rencores?
Ni restañan heridas, ni corrigen el mal.
Mi rosal tiene apenas tiempo para dar flores
y no prodiga savia en pinchos punzadores.
Si pasa mi enemigo cerca de mi rosal,
se llevará las rosas de más sutil esencia;
y si notare en ellas algún rojo vivaz,
será el de aquella sangre que su malevolencia
de ayer vertió, al herirme con encono y violencia,
y que el rosal devuelve trocada en flor de paz.

Amado Nervo

martes, 26 de abril de 2011




Tengo necesidad de decir ¡Te quiero!

de sentir tus olores y tus besos,
que pierdas los sentidos con caricias,
y conquistarte con un simple gesto.


Porque deseo estar siempre contigo,
junto a las estrellas del firmamento,
o donde se esconde el sol, allá a lo lejos,
y tener de amigos a la luna y el viento.


Que los Ángeles sean testigos de esto.
Que el agua del rocío, el mar y la lluvia,
rieguen este amor que hoy esta creciendo,
y no lo marchiten la rutina o el tiempo.


Quiero darte abrigo en noches de invierno,
ser el agua fresca que calma tu sed,
quiero acariciar tu cuerpo en silencio,
y estar juntos en cada amanecer.


Si me dejas te llevaré a la locura,
despertarás con un beso prolongado,
muy despacio, hasta llegar al cansancio,
te besaré y rodearé con mis brazos.


Hoy vengo a confesar mis sentimientos,
porque el amor que siento es inmenso,
solo vengo a decirte lo que siento,
que solo a tí mi corazón te entrego

Luis Emilio Boedo

04/26/2011